Mano señalando una interfaz digital de circuitos con íconos de marketing, búsqueda y conexión

El 8 de febrero de 2026, en el Levi’s Stadium, los Seahawks de Seattle vencieron a los Patriots de Nueva Inglaterra. Pero fuera del campo se jugó otra final: la de las marcas que pagaron cifras de entre 8 y 10 millones de dólares por treinta segundos de aire.

El ganador del medidor de USA TODAY fue Budweiser, que sumó su décimo título con un spot patriótico por el aniversario 250 de Estados Unidos, uniendo a un caballo Clydesdale y un águila calva. Lo acompañaron en el top cinco Lay’s, Pepsi, Dunkin’ y Michelob Ultra.

¿Qué tuvieron en común los que destacaron? Combinaron creatividad con estrategia de marca. Dunkin’ no lanzó un comercial aislado: construyó un universo alrededor de un spot y lo extendió en activaciones en las que la gente podía participar después del partido. Lay’s demostró que no hay que elegir entre narrativa y activación: emocionó con la historia de sus agricultores y, a la vez, lanzó un reto de entrega que convirtió a los espectadores en participantes.

En el otro extremo, campañas que apostaron solo al impacto se diluyeron al día siguiente; Coinbase volvió a quedar última. Y un dato que marca la época: una agencia produjo un anuncio íntegramente con herramientas de IA en menos de cinco días, parodiando a otras marcas del propio partido.

La lección para cualquier presupuesto: un gran anuncio del Big Game llega a ser hasta 25 veces más efectivo que un spot de TV normal, pero solo cuando la creatividad está al servicio de una estrategia clara. La nostalgia funciona si está anclada en un mensaje presente, no como simple guiño.

Fuente: USA TODAY Ad Meter; DesignRush (feb. 2026); Brand Innovators (feb. 2026); CBS News (feb. 2026).